sábado, 14 de junio de 2008

FRENTE SUR BENJAMIN ZELEDON

Benjamín Zeledón, FSLN - 1979
19 de Julio de 1999 | El Nuevo Diario
Edén, Valdivia, Dora María, Ferrey...
Los héroes de hace 20 años
*** Ellos salieron con las mochilas vacías.
*** De su gallarda gesta sólo quedan recuerdos.

—JOAQUIN TORREZ A.—
Managua
Tiene tantas historias como años. Aún conserva aquel cuerpo flaco, desgarbado, su rostro enjuto y su mirada adusta que mostraba destellos de su carácter fuerte. Igual que veinte años atrás, se ríe muy poco. Cuesta arrancarle más palabras que las que suele decir. Su cabeza ya está invadida de canas, como se invade su mente de crónicas militares cada vez que recuerda el 19 de julio de 1979.
Hace veinte años, José Valdivia era uno de los jefes del Estado Mayor del "Frente Sur Benjamín Zeledón". Después, con la Revolución de los años 80, fue Viceministro de Defensa. Ahora es miembro de la Federación de Veteranos de Guerra de Nicaragua, que el viernes celebró con casi medio centenar de sus miembros el XX Aniversario de la Revolución.

Sólo la época cambió. El ambiente era el mismo de los 80. Música testimonial, una que otra consigna de "Patria Libre o Morir", aplausos para "los héroes que no dijeron que morían por la patria, sino que murieron", y pláticas que versaban sobre términos muy familiares para ellos como revolución, guerra, lucha armada y derrocamiento de Somoza.

El legendario Edén Pastora, Dora María Téllez, Elías Noguera, Javier Pichardo, Mónica Baltodano, José Valdivia, Raúl Venerio, Alvaro Ferrey, Irving Dávila, Herty Lewites, Donald Mendoza, eran parte de los presentes, además del Contraalmirante Omar Halleslevens, que llegó en nombre del Jefe del Ejército, General Joaquín Cuadra.

Cada uno es una leyenda en sí. Ya no son funcionarios públicos. De sus cargos militares sólo conservan sus broches, y sus recuerdos. Ni comandantes, ni coroneles, ni capitanes.

Una de esas historias, dice Pastora, es la que dice que durante la toma del asalto al Palacio Nacional, en agosto de 1978, "yo no tuve la indisciplina de quitarme el pañuelo rojinegro de la cara, lo que nunca hice porque jamás usé pañuelo, al igual que Dora María (Téllez), y Hugo Torres", dice Pastora.

"Pero ya la historia me absolvió, como dijo una vez Fidel Castro", indicó Pastora, quien asegura seguir siendo sandinista y revolucionario, pues jamás vendió su carnet, como una vez lo acusó el ex ministro del Ministerio del Interior, Tomás Borge.

Otro que contó sus historias y que confesó su encarnizado sandinismo fue Donald Mendoza, célebre por la toma de la casa de la Unión Nacional Opositora, UNO, a mediados de 1993, y miembro del Estado Mayor del Ejército Popular Sandinista, EPS, en los años 80.

A Mendoza le llena de orgullo el haber sido la primera persona (cuando dirigía en Masaya una columna guerrillera llamada Jorge Navarro), que interrogó al tristemente célebre "Macho Negro", autor de la muerte de centenares de jóvenes capitalinos en la década de los años 70.

"Aún recuerdo que me juró por Dios que era inocente. Entonces yo se lo di al compañero "Marcio" (Sergio Gómez), y éste se lo entregó al pueblo de Masaya, quien lo terminó ajusticiando el 18 de julio, en una esquina cercana al Colegio La Salle", recuerda Mendoza.

Los combates contra los miembros de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería, EEBI, en la famosa Colina 155, en Rivas, fueron traídos a la memoria por el que fue jefe de operaciones del Frente Sur Benjamín Zeledón, el ex Teniente Coronel Alvaro Ferrey.

"Esos combates en la Colina 155 fueron sangrientos, pues fueron dirigidos por el entonces coronel de la Guardia Nacional, "Comandante Bravo", que era un militar bien preparado", dice Ferrey, quien recuerda que en el Frente Sur, se enlistó el hijo del presidente de Panamá, Omar Torrijos, Martín Torrijos, que recién perdió las elecciones para presidente de Panamá.

Otro panameño que luchó en el Frente Sur, fue un médico llamado Hugo Spadafora, que entró al país al frente de una columna de más de 400 panameños.

Para el ex jefe del Estado Mayor del Frente Sur, José Valdivia, con los combates en la Colina 155, que duraron unos 13 días, se demostró el espíritu de los guerrilleros revolucionarios, pues la GN les cayó con todo (aviones, y tanques), y no los pudieron desalojar de sus puestos.


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